Aventura y naturaleza

Experiencia dos:

Aventura y naturaleza

“Si lo que se busca es aventura y naturaleza, el Parque Nacional Nahuelbuta es el indiscutido protagonista. Aquí existentes diferentes senderos que permiten conocer flora y fauna nativa, como las milenarias araucarias, robles y coigües, hábitat de zorros, pumas y aves como el churrín, el chucao y el carpintero negro. Uno de estos caminos conduce al premio mayor: la imperdible panorámica desde la Piedra del Águila.

Una vez caída la noche, en la misma cordillera, nos dirigimos a Trongol alto a maravillarnos mirando hacia arriba, un cielo claro y puro, sin contaminación lumínica que nos permite contemplar una abundancia abrumadora de estrellas, y pedir un deseo cuando pasa una fugaz. Es un sitio ideal para el astroturismo y la astrofotografía.

Bajando de la Cordillera de Nahuelbuta, podemos acercarnos a disfrutar de las actividades que sus diferentes cuerpos de agua nos proponen. Así, podemos comenzar el día mirando la salida del sol en la Playa Grande de Lebu, la de Llico, o la Rumena, para luego partir a practicar un poco de surf o bodyboard en sus aguas, o bien adentrarse en sus arenas para hacer sandboard en las dunas de la playa Morhuilla, las de Pangue o las de Yani.

El agua dulce y sus múltiples posibilidades también están presentes en la provincia, principalmente en el río Cupaño o el Pilpilco, donde se puede practicar pesca deportiva, o rafting en el río Carampangue. También podemos aventurarnos con windsurf, stand up paddle, y esquí acuático en los lagos Lleu Lleu o Lanalhue.

Y es que cuando se trata de aventuras, hay una historia que refleja bien la magia de esta tierra: Moby Dick, la premiada novela de Herman Melville, protagonizada por una gigante ballena, está inspirada en Mocha Dick, un cachalote blanco que rondaba la Isla Mocha en los tiempos de las balleneras”.